TIPOS DE HUMEDADES
FILTRACIÓN-CONDENSACIÓN-CAPILARIDAD
FILTRACIÓN
- Lluvia y agua exterior: el agua entra a través de fachadas, cubiertas, terrazas o ventanas.
- Fallas en la impermeabilización: membranas, cubiertas o terrazas deterioradas o mal ejecutadas.
- Grietas y fisuras: permiten que el agua atraviese paredes, techos o fachadas.
- Juntas deterioradas: especialmente alrededor de ventanas, balcones, cubiertas y encuentros entre materiales.
- Problemas de tejados y canalones: agua acumulada, canalones obstruidos o bajantes defectuosas.
- Fugas de tuberías: roturas o pérdidas en instalaciones de agua y calefacción.
- Agua procedente de viviendas superiores o colindantes: fugas en baños, cocinas, terrazas o instalaciones.
- Deficiente drenaje: el agua se acumula junto a muros o cimentaciones y termina penetrando en el edificio.
CONDENSACIÓN
- Exceso de humedad en el interior: duchas, cocinar, secar ropa, respirar o incluso muchas personas en una habitación aumentan el vapor de agua.
- Poca ventilación: si el aire húmedo no se renueva, la concentración de vapor aumenta.
- Superficies frías: paredes exteriores, esquinas, techos, ventanas y zonas próximas a pilares o vigas pueden alcanzar temperaturas muy bajas.
- Falta o deficiencia de aislamiento térmico: permite que las paredes interiores se enfríen más durante el invierno.
- Puentes térmicos: puntos de la construcción donde se pierde más calor y cuya superficie interior puede alcanzar temperaturas inferiores al resto de la pared.
- Diferencia entre temperatura interior y exterior: cuanto mayor es la diferencia, mayor puede ser el riesgo de que determinadas superficies alcancen el punto de condensación.
- Calefacción insuficiente o irregular: mantener determinadas zonas frías favorece que el vapor se condense sobre ellas.
CAPILARIDAD
- Contacto directo de los muros con el terreno húmedo.
- Ausencia de una barrera antihumedad en la cimentación o en los muros.
- Barrera antihumedad deteriorada o inexistente en edificios antiguos.
- Porosidad de los materiales, que permite que el agua ascienda por su interior.
- Acumulación de agua en el terreno alrededor de la cimentación.
- Drenaje insuficiente del terreno.
- Nivel freático elevado, que puede mantener el terreno permanentemente húmedo.
- Sales minerales disueltas en el agua, que pueden ser transportadas hacia el muro y quedar depositadas en su superficie al evaporarse el agua.
La humedad por filtración aparece cuando el agua procedente del exterior o de otra zona del edificio penetra a través de elementos constructivos debido a la existencia de grietas, juntas, porosidad, impermeabilización defectuosa o problemas en instalaciones.
La humedad por condensación se produce cuando el vapor de agua presente en el aire interior entra en contacto con una superficie que está suficientemente fría. Al enfriarse el aire, llega a un punto en el que no puede mantener toda esa humedad en forma de vapor y esta se transforma en agua líquida, apareciendo gotas, manchas y humedad.


